REPERTORIO
• Jota,
de La Dolores
de Tomás Bretón
|
 |
 |
 |
|
EL
AUTOR
Tomás Bretón
(Salamanca, 1850-Madrid, 1923)
Compositor y director de orquesta español.
Discípulo de Emilio Arrieta en el Conservatorio
de Madrid, durante su juventud se ganó
la vida tocando el violín en diversas
orquestas y cafés. En 1875 estrenó
con gran éxito su primera tentativa operística,
Guzmán el Bueno. En la década
de 1880 prosiguió su formación
en Roma, Milán, Viena y París.
A su regreso a España, dirigió
la Orquesta de la Sociedad de Conciertos, con
la que realizó una valiosa labor en la
introducción del repertorio sinfónico
europeo. Como compositor, e influido por la
corriente nacionalista en boga en otros países
europeos, apoyó decididamente la causa
de la ópera española con títulos
como Los amantes de Teruel (1889) y La Dolores
(1894), ninguna de las cuales ha obtenido el
éxito de La verbena de la Paloma. Por
una de esas paradojas que se dan a veces, Tomás
Bretón, que durante toda su vida luchó
por la creación de una ópera nacional
española, hoy día es recordado
por una obra que él consideraba menor,
La verbena de la Paloma (1894), uno de los retratos
musicales más acabados y llenos de vida
del Madrid de finales del siglo XIX.
ENLACES
• Sobre
la ópera
• Una
de las representaciones
• La
leyenda del protagonista
• Sobre
el autor y otras obras
• Más
sobre Bretón |
|
|
 |
“La Dolores”, estrenada en 1895, trajo un
original cambio en su producción, con una ambientación
realista que rompía con los modelos del melodrama
histórico de corte romántico, acercándose
a la más moderna concepción verista, en
pleno apogeo en aquella última década
del siglo XIX.
La base literaria para “La Dolores” fue
la pieza teatral homónima de José Feliú
y Codina, presentada en Madrid en 1893. Esta a su
vez está inspirada en la leyenda de “La
Dolores”, una mujer que servía en una
taberna de Calatayud, a la cual se le dedicó
la mundialmente famosa copla que reza: “Si vas
a Calatayud, pregunta por la Dolores; es una chica
muy guapa y amiga de hacer favores”. Esta leyenda
ha sido también fuente de inspiración
para un sinnúmero de obras musicales y películas.
Sobre el drama de Feliú y Codina, el propio
Bretón elaboró el libreto, y se abocó
a un inmediato trabajo musical, finalizando la partitura
en noviembre de 1894. Ante el diferente carácter
que poseía la obra, Bretón decidió
no ofrecerla a los grandes teatros españoles
de ópera como el Teatro Real de Madrid o el
Liceo de Barcelona. El pensaba que su nueva obra resultaba
más apropiada para un teatro como el de La
Zarzuela, donde efectivamente la estrenó el
16 de marzo de 1895. Esta decisión fue todo
un acierto, ya que al salirse de los tradicionales
circuitos operísticos, normalmente cerrados
a la ópera española, pudo ofrecerla
con mayor frecuencia y posibilitando importantes oportunidades
de difusión.
“La Dolores” fue presentada más
de 60 veces en ese Teatro de La Zarzuela, inmediatamente
después de la jornada del estreno. Poco después
la obra llegó al Teatro Tívoli de Barcelona,
donde se representó 112 noches seguidas, cifra
impensable para una ópera española en
un teatro como el Real o el Liceo. En los meses siguientes
“La Dolores” viajó por toda España
y también a América. Fue mostrada en
Méjico, ese mismo años 1895, y en Buenos
Aires, el año siguiente. Traducida al italiano
la obra llegó pronto a Roma y Milán.
Rivalizando con su popular zarzuela “La verbena
de la Paloma”, “La Dolores” se convirtió
en la obra más famosa de Tomás Bretón.
De ella, la jota del primer acto adquirió enorme
popularidad, siendo adaptada a todo tipo de agrupaciones
instrumentales.
OTRAS
OBRAS |