HISTORIA. CALLE MAYOR
• Reuniones
de la Federación de plectro y el Consejo de
la Juventud
Abril de 1998
Dos acontecimientos simultáneos obligaron
a la Orquesta a realizar un pequeño desdoblamiento.
El fin de semana del 27 de marzo, parte de la directiva
se desplazó hasta Murcia para la primera asamblea
de la Federación Española de Guitarra
e Instrumentos de Plectro (FEGIP), que el año
pasado fundamos junto con los grupos más relevantes
del panorama nacional de la púa.
Se eligió Murcia para esta reunión
por encontrarse allí el conservatorio superior
donde se imparte la enseñanza de estos instrumentos,
y allí asistimos a un concierto de la Orquesta
de Púa formada por los alumnos del centro.
El concierto fue emocionante, el dominio de la técnica
de los intérpretes asombroso; viendo a estos
músicos nos damos cuenta de que el día
que los instrumentos de púa estén en
los planes de estudio de todos los conservatorios,
ocuparán el lugar que les corresponde dentro
de la música. Mientras no haya buenos instrumentistas,
los instrumentos estarán infrautilizados e
infravalorados.
En las jornadas de trabajo se trataron temas importantes
y se proyectaron actividades de cara al futuro, como
la creación de una Orquesta Nacional y la edición
de una revista con la colaboración de todos
los grupos del país. También se trató
de intercambiar partituras y música compuesta
para laúdes españoles, y recibimos invitaciones
para tocar en algunos lugares de España. En
el futuro les contaremos si todos estos proyectos
se llevan a cabo y si la Federación marcha
o se queda simplemente en el nombre.
El resto de la Orquesta, el día 28 de marzo,
se encontraba en Íscar en otra reunión;
ésta organizada por el Consejo de la Juventud.
No se trataba de jornadas de trabajo, sino más
bien, una concentración para que jóvenes
de distintos lugares nos conociésemos e hiciéramos
algo en común.
La organización tenía previsto realizar
una jornada cultural que pusiera en contacto música
y pintura; así, por la mañana, un entendido
estuvo explicándonos unos cuadros, fue muy
interesante. A la hora de comer nos juntamos en plan
campestre, para lo cual nosotros aportamos unas empanadas
de la tierra. Las inclemencias del tiempo imposibilitaron
la asistencia de algunas asociaciones de otros pueblos.
Por la tarde actuamos en la iglesia de Santa María,
muy bonita, por cierto, para los del Consejo. Hay
que decir tanto lo bueno como lo malo, el gran número
de ausencias de nuestro grupo trajo como consecuencia
el realizar una de las peores actuaciones de nuestra
historia más reciente. Los del Consejo de Juventud
quedaron entusiasmados. ¡qué habría
pasado si llegamos a tocar bien!
Después de los agradecimientos expresaron
su deseo de que volvamos a colaborar; nosotros también
queremos.
Y ya está todo preparado para el viaje al
festival de música de Manzanares (Ciudad Real).
Lo que esta aventura nos depare, lo explicaremos próximamente.
OTROS
MESES DE CALLE MAYOR
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