DETRÁS
DEL ATRIL
• Regalos
de otras orquestas
11 de febrero de 2005
Uno de los rincones de la Casa de la Cruz (el lugar
en el que ensayamos) que más recuerdos nos
trae es la estantería que tenemos reservada
para guardar todos y cada uno de los regalos que la
Orquesta ha ido recibiendo a lo largo de su historia
con motivo de la participación en hermanamientos
y festivales. Conservamos todas las esculturas, las
placas, los pañuelos (aunque no los dulces)
que otras formaciones musicales o los Ayuntamientos
de distintos municipios nos han entregado después
de haber actuado para ellos.
Nosotros solemos regalar una pieza que combina la
artesanía alfarera y el buen humor al 50%,
pero hemos recibido multitud de regalos variados a
lo largo de nuestra historia.
En la estantería de la Casa de la Cruz conservamos,
por ejemplo, el recuerdo de nuestra participación
en el encuentro de Cájar, el pañuelo
que nos regalaron en la peña El Apodo por actuar
en San Sebastián de los Reyes o el escudo que
recibimos tras visitar Villa de Nules.
En la Casa de la Cruz conviven las placas de Corrales
de Buelna, de Olmedo, de Paracuellos del Jarama o
de Espiel con el actad e fundación de la FEGIP
o varios diplomas que certifican nuestra participación
en festivales y semanas musicales de distintos municipios
de la provincia vallisoletana.
También conservamos la escultura de un laúd
que nos regalaron en Manzanres los compañeros
de la Orquesta Sotomayor o la figura que representa
a una joven música idealizada, que nos otorgaron
en L'Alcudia de Crespins. El marco arabesco de los
recuerdos de Huetor Vega y Cájar se une al
peregrino de Sada o el recuerdo de nuestro hermanamiento
con Francia, en 1992.
VOLVER
AL ATRIL
|